El nuevo rostro de la Universidad Católica de Colombia: Mucho más que un cambio de logo
Hoy queremos contarte la historia detrás de la nueva identidad visual de la Universidad Católica de Colombia. Un cambio que, aunque se ve fresco y digital, tiene sus raíces plantadas hace siglos.
La Cruz de Lorena: El corazón que sigue latiendo
Si hay algo que define a la Católica es su cruz de doble travesaño, conocida como la Cruz de Lorena. En esta nueva etapa, la cruz sigue siendo el elemento inamovible. Pero, ¿sabías qué significa cada brazo?
- El brazo superior: Representa la dimensión espiritual y esos valores del Evangelio que guían la formación de cada estudiante.
- El brazo inferior: Simboliza la dimensión intelectual, esa unión perfecta entre la fe y la razón que es el pilar de la universidad.
Es un símbolo de esperanza que nos recuerda que la academia también es un espacio para trascender.
Un escudo más sencillo, pero con más fuerza
El escudo de la universidad también pasó por el "salón de belleza" institucional. Ahora se presenta de forma más sintética, sobria y armónica. Se eliminaron adornos innecesarios para respetar las reglas de la heráldica: que sea claro, simple y que su significado dure para siempre.
Los colores que nos definen
Los colores no son capricho, son valores que puedes ver:
- Azul: La verdad y la solidez que respalda tu carrera.
- Blanco: La ética y transparencia en cada proceso.
- Dorado: Esa excelencia y dignidad que caracteriza a nuestros egresados.
Lo mejor de este ajuste es que ahora los tonos están optimizados para que se vean perfectos en tu celular, tablet o computador, mejorando la lectura en todas las plataformas digitales.
Tipografía: Clara y para todos
La nueva letra de la universidad es limpia y sólida. Esto no es solo por estética; se hizo para que el nombre de nuestra institución sea fácil de leer en cualquier formato, desde un diploma hasta un post en Instagram.
Este nuevo escudo no es solo un dibujo; es el reflejo del compromiso de la Universidad Católica con la dignidad humana y el bien común. Es un símbolo que nos invita a creer en la formación integral y en que, juntos, seguimos construyendo futuro.
