Las TIC y la innovación educativa
Sin embargo, no es suficiente entregar a instituciones educativas un conjunto de herramientas como equipos, programas informáticos, aplicaciones, redes y medios, como parte de una dotación más, por el contrario, requieren de un acompañamiento prioritario, para promover el fortalecimiento de las competencias digitales de los profesores, de los estudiantes y de los entornos familiares, de tal forma que se logre avanzar y reducir la brecha digital existente.
Expertos consideran que la creciente vinculación de las TIC en los nuevos contextos educativos generados por la pandemia sanitaria del Covid-19, implica una redefinición de las funciones de docentes, que involucre los procesos de enseñanza y aprendizaje, la organización de las escuelas en recursos, las comunicaciones entre la comunidad educativa y las familias de los alumnos, entre otras.
Es de resaltar, que la innovación es un elemento fundamental para optimizar la gestión de las escuelas y colegios, es por esto que se deben analizar en detalle las necesidades y buscar diferentes alternativas orientadas a mejorar el desarrollo e impacto de los planes y programas de estudio, los procesos educativos, la aplicación de las TIC, así como la gestión y dirección del centro educativo.
En desarrollo del ITworldEdu, uno de los eventos anuales de referencia en el sector tecnológico-educativo, se pudo concluir que el uso de las TIC en el aula implica adaptar el sistema educativo a una sociedad cambiante y orientada a unas necesidades específicas. A continuación enumeramos algunos de los elementos fundamentales citados en dicho espacio, para la innovación educativa con las TIC:
1. Para que las tecnologías cumplan realmente con su función, es preciso que en el proceso de planificación se articulen temas como: la formación del profesorado, los recursos disponibles, la potencialidad de las TIC y el cambio en las metodologías educativas.
2. La introducción de las TIC en la planificación implica tener cambios radicales, por ello es necesario hacerse las siguientes preguntas estratégicas: ¿La disposición de las aulas facilita el aprendizaje a través de las TIC? ¿La organización del alumnado es la más adecuada? Otros opinan que las TIC pueden ofrecer a la comunidad la oportunidad de gestionar el aula como un espacio en el que los estudiantes puedan crecer, evolucionar y expresarse al máximo de sus posibilidades. Por eso, hay que entender la tecnología como un instrumento que permita construir aprendizajes de calidad, siempre y cuando se cuente con el apoyo de nuevas metodologías de enseñanza y cambios en la organización escolar.
3. Los docentes tendrán que ser capacitados para manejar adecuada y pedagógicamente las TIC para que puedan compaginar las metodologías tradicionales con formas innovadoras de enseñanza. Algunos pedagogos señalan que las iniciativas relacionadas con la implantación de las tecnologías en el aula fracasan, algunas veces por el uso de lenguajes diferentes entre docentes y alumnos, quienes son considerados como nativos digitales; también a la falta de adaptación de los contenidos digitales a las necesidades del docente. En este sentido, se requiere que el profesorado tenga una apertura mental y que pase de un rol vertical, de ser un depositador de conocimientos en el alumnado, a un rol mucho más horizontal, basado en el acompañamiento, la motivación por el aprendizaje, para ayudar a aprender al alumnado y de esta forma cumplir con la meta de la formación propuesta. Por eso, el objetivo de la formación en TIC del profesorado es dotarles de las habilidades y competencias para aprovechar al máximo las posibilidades de la tecnología en el contexto educativo, fomentar la necesidad de crear o conocer nuevas metodologías didácticas e introducirlas en el proceso de enseñanza-aprendizaje.
4. La tecnología en ningún momento busca perpetuar la enseñanza tradicional de la clase magistral con un alumnado aprendiendo de forma memorística, que llegó a ser muy usual en algunas épocas de la vida. La apertura de las metodologías didácticas benefician el aprendizaje colaborativo y una forma de enseñar centrada en el alumno. Las TIC y las redes sociales ofrecen muchas herramientas que facilitan el trabajo en común, que ofrecen al docente y al alumnado la interacción educativa; sin embargo, es necesario recordar que el valor de la tecnología se entiende a partir del uso que le da el alumnado, por eso, es tan importante centrar la atención a la hora de planificar las estrategia y metodología educativa y elegir los recursos tecnológicos más adecuados.
