La Real Academia Española define el término proyecto como el "primer esquema o plan de cualquier trabajo que se hace, a veces como prueba, antes de darle la forma definitiva" y el término investigar como "realizar actividades intelectuales y experimentales de modo sistemático, con el propósito de aumentar los conocimientos sobre una determinada materia".
Con base en lo anterior, puede entenderse de forma sencilla que un proyecto de investigación es la guía que se desarrolla antes de realizar un trabajo de investigación, con el fin de recoger información en torno a un problema, formular hipótesis o enunciados no verificados, enfocadas a su resolución. Se desarrollan en áreas como ciencias, humanidades, ciencias sociales, tecnología, artes, ciencias políticas y jurídicas, entre otras.
La escuela de negocios OBS Business School, señala que el proyecto de investigación tiene unas características propias que le distinguen de otros proyectos, como por ejemplo el uso del método científico como herramienta de acceso a la información y la formulación de una hipótesis, generalmente de carácter científica o social, que busca dar respuesta a una realidad. Además, un proyecto de este tipo cumple con otros tres elementos vertebrales como la temporalidad de los plazos de ejecución, la división de las tareas en fases o iteraciones y, claro está, el seguimiento y la monitorización constante.
Justamente esa metodología científica en la que se basa, le permite mayor rigor y validez, de tal forma que la información obtenida sea detallada y apropiada para robustecer un informe especializado. El proceso de elaboración de un proyecto de investigación debe ser planificado, creativo y complejo, pues en este se definen los objetivos, metodología, herramientas y demás aspectos, convirtiéndose en la carta de navegación para el desarrollo de la investigación, estableciendo de esta forma un panorama más real sobre el cual trabajar, disminuyendo en gran medida los errores que puedan presentarse.
En este sentido, los objetivos corresponden a las metas específicas que se deben alcanzar para poder responder a una pregunta de investigación y que orientan el desarrollo de la misma. También, se refieren a los aspectos del problema que deben ser estudiados o los resultados que se pretende obtener, convirtiéndose de esta forma en las guías del estudio las cuales deben estar presentes en todo el desarrollo de la investigación, además de ser congruentes entre sí.
Es importante señalar que la formulación de objetivos permite orientar las demás fases del proceso de investigación, determinar los límites y la amplitud del estudio, definir las etapas que requiere el estudio y situar al mismo dentro de un contexto general, por lo cual deben ser definidos de manera clara, directa y medible.
En el ámbito académico se entienden los proyectos de investigación como la antesala de las tesis de grado, de licenciatura, de posgrado y doctora, sin embargo, van más allá en los ámbitos científico y tecnológico, áreas en las que se forman investigadores y que disponen de recursos para financiar proyectos en favor del saber humano. En este sentido, los proyectos son presentados ante jurados imparciales y calificados, para decidir si procede una financiación u otro tipo de reconocimiento.